Madremanya
Madremanya, en el Baix Empordà, Girona, es un pequeño pueblo de marcada estética medieval, conocido por su calma y su ambiente íntimo. Sus calles empedradas, las fachadas de piedra y el silencio que lo envuelve lo convierten en un lugar ideal para desconectar y disfrutar del Empordà.
Entre los lugares más singulares que ver en Madremanya destacan la iglesia de Sant Esteve y la Font Picant de Madremanya, un rincón natural perfecto para pasear y conectar con el entorno. El paisaje que rodea el pueblo invita a realizar caminatas suaves entre campos y bosques.
La experiencia se completa con una cuidada oferta gastronómica, con reconocidos restaurantes en Madremanya donde degustar cocina catalana de autor y productos de proximidad. Su ubicación estratégica permite además descubrir fácilmente otros pueblos con encanto del Empordà, bodegas y rutas rurales cercanas.











































